Ana Roerich, una turista en Shambala

Aunque la historia pseudohistoria, esto es, la historia paralela, alternativa que corre de conspiranoico en conspiranoico, e incluso, entre aquellos que han convertido la pseudo historia oculta en una profesión con la que hacer dinero, el apellido Roerich es famoso entre ellos por ser ostentado por un hombre, sepan ustedes que fue Ana Roerich, sí, yo, y no mi marido, quien pasó a formar parte de los registros ocultos e invisibles de los colonos, y que mi esposo fue, nada más, pero tampoco nada menos, que un instrumento para que yo llevara a cabo la misión que los invisibles de grado tres le habían encomendado, ya que solamente fui yo y solo yo la que entró en Shambala.

[…]

*Texto incompleto. Estos textos no se pueden liberar hasta que no se publique Tempohistoriadores, para no hacerle spoiler a nuestros lectores.

 

 

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